Al hilo de una crítica que he recibido en
el blog de Démo, señalo aquí que respeto a las amas de casa, solo que eramos pocas las niñas de mi clase que tenían madres trabajadoras. A mí el hecho de tener una madre trabajadora me permitió tener ese colegio, si no no hubieramos podido permitírnoslo, por eso le agradezco a mi madre que tomara esa decisión. Respeto a las amas de casa por su generosidad, pero no apoyo ni apoyaré que esa generosidad sea sexista y se dé por hecho que debe ser ejercida, exclusivamente, por mujeres. Mi madre, mi abuela, mi bisabuela, mi novio, mi hermano y yo misma, somos todos amas de casa, pero todos nosotros (sí, mi bisabuela también) somos trabajadores al mismo tiempo. También tengo familiares que se han dedicado en exclusividad a su familia, pero he de decir que todas ellas explican que las circunstancias de la época y la falta de acceso a una educación para la mujer las obligaron a tomar esta decisión, voluntaria y generosa, pero forzosa y sexista también. Todas ellas dicen que preferirían vivir como vivimos ahora sus sobrinas, relacionarse con gente distinta en un ámbito laboral, sentirse valoradas, además de en su casa, fuera de ella, hacer algo exclusivamente para sí mismas y tener una economía independiente que el día de mañana les deje una pensión digna que no hay trabajo peor pagado que el del ama de casa. Así que, aunque respete el amor de algunas mujeres por su hogar, educaré a mis hijas (cuando las tenga) igual que a mis hijos para que ejerzan una profesión remunerada e igualitaria.
Editado para añadir: asimismo, también quiero señalar que un ama de casa, al ser dependiente del sueldo del conyuge tiene una situación particularmente dura en caso de divorcio. Mis abuelos se divorciaron en 1980 por elección de mi abuela. Evidentemente, si mi abuela hubiera sido dependiente en su economía no hubiera podido tomar esa decisión. También conozco el caso de una ama de casa a la que su marido ha pedido el divorcio. A la situación de encontrarse con 6 meses de pensión y luego el más absoluto vacío económico, se une el hecho de que no sólo siente una decepción a nivel emocional, sino que, al ser él y su hogar el objeto de sus cuidados, su frustración también llega al ámbito profesional. Por cierto, me gustaría que si alguien conoce un ama de casa masculina a tiempo completo lo comentara.